Hay un dicho latino que dice Operari Sequitur Esse (el obrar sigue al ser). Y es que las obras, los inventos de este hombre, han sido aparatos que han ido abriendo nuevos caminos para la comunicación y para entender nuestro mundo de una manera nueva y sencilla.

Después, cuando me fui a estudiar a Huelva, heredé de mi padre su Macintosh IIcx, q tenía en la imprenta. Todos mis amigos tenían Pc, pero yo era el único que manejaba Mac, y aunq mi ordenador era mucho más viejo que sus Pcs, les daba a todos ellos mil vueltas en la calidad a la hora de editar cualquier cosa. Solo me planteaban un problema: la compatibilidad... no habia manera de que me pasaran unos apuntes y que me sirvieran, pq mi Mac no leía el formato de los Pcs. Así que durante un tiempo me vi obligado a ponerle los cuernos a Apple y me pasé a la plataforma Windows.
Pero todo volvió a cambiar cuando Steve volvió a gobernar Apple. A partir de ese momento empezaron las compatibilidades, Apple se empezó a hacer nuevamente fuerte y volvió a entrarme el gusanillo por el mundo Mac.
Mi primer sueldo me lo gasté en un iPod. Luego regresé al mundo Mac, cuando dejé mi portatil pc y lo cambié por una bestia plateada... mi Mac Book Pro. Luego vino mi iPhone y por último mi iPad. Gracias a estos pequeños, pero grandes inventos del sr. Jobs, estoy en contacto de forma fácil con la gente a la que quiero y me permite realizar mi trabajo y llevar lo que me apasiona a personas que de otra manera ni podría plantearme. Steve revolucionó la informática y la comunicación. Tenía fama de ser un poco tirano con sus empleados, pero aquel que busca la perfección exige que los q están a su lado también la busquen. Hoy el mundo ha perdido a un gran visionario, y la pena es que nos quedaremos sin muchos inventos interesantes. Pero hoy el mundo de la informática es lo que es gracias a Steve Jobs.
Fue un ejemplo de persona luchadora. Su discurso en Stanford es inspirador por muchas cosas, aunque yo destacaría dos: vivir el presente y luchar por lo que te gusta y quieres; y contemplar la vida como una carrera constante hacia una meta que nos imponemos. Creo que a su discurso le falta la dimensión espiritual, pero las buenas lenguas dicen que Jobs ha ido al cielo a presentarle a Dios el próximo iPhone 5, para que lo tenga en exclusividad!
Gracias Steve!!